LEVANTAMIENTO POPULAR. CRÓNICA DE UNA CRISIS ANUNCIADA

Por Venancio Guerrero

con traducción de Heithor Beira

Cuando el poder vacila es porque tiene miedo, ¿pero de quienes? ¿De a Alborotadores o de paladines de la Democracia? De punks o de  playboys? Así fue dicho del movimiento que exploto en Brasil, durante el mes de junio. Hay muchas contradicciones en este movimiento pero esto es lo representativo del pueblo en la calle. Quiero tratar en este artículo lo que representa este movimiento en la coyuntura brasileña actual y sobre todo recapacitar, poner atención en los factores que, en mi hipótesis, anticipan la crisis económica[1].

Una mirada somera

La historia que se nos ha ofrecido  de esta revuelta desde el discurso oficial,  ha mostrado una incoherencia increíble. Hablo del poder establecido entre PT, PSDB y sus Medios afines, como expresiones más acabada de dicho poder.

Los “Media”  y el PSDB-DEM[2] han pasado de las acusaciones a los elogios, de los intentos de elegir a un representante, un líder o ponerle una etiqueta al movimiento, calificándolos de punkis y vinculándolos al P-SOL; para después elogiar la movilización pero eliminando a los partidos políticos de dichos elogios. De los inicios de la revuelta en que leímos grandes titulares como “estudiantes vándalos quieren atacar a la policía” hasta llegar al titular “el Gigante despertó”. Hemos visto cómo Arnaldo Jabor[3] tuvo que pedir disculpas y Datena[4] reconsideró la apreciación que había hecho del movimiento llegando a decir que la voz del pueblo es la voz de Dios. Los Medios deben temer que un día apaguemos los televisores y vayamos por ellos.

En cuanto al PT, en el poder y en las redes sociales, comenzó acusando al Movimiento de vandálico, bramando contra lo absurdo de romper cosas, los tildó de ilusos e irrealistas pues, afirmaba, era normal que los billetes de bus fuesen caros en todo el país. Luego vino el miedo al golpe, intentando con ello ocultar los problemas de su gobierno, fijándose sólo en los casos aislados de la presencia de la Derecha en las movilizaciones. Y Lula ha afirmado que el Movimiento debe mover al Gobierno hacia la Izquierda. Los más veteranos tratan de calmar la histeria de las bases evitando el perder la referencia popular del petismo y hasta Dilma ha reaccionado ante el clamor de las calles.

Una hipótesis para el movimiento: crisis anticipada del modelo.

Ahora los dos polos de este consenso intentan vaciar de contenido político a la movilización popular. Así, la Derecha clásica con su aparato mediático trata de desvincular la corrupción de las protestas  y el gobierno trata de mejorar el modelo con nuevos programas sociales, para intentar tapar el carácter general de las reivindicaciones que apuntan a la crisis de dicho modelo. De hecho, el movimiento parece no estar engañado por las débiles expresiones de consenso económico. Para nosotros el desencanto con el consenso económico expresan en realidad, aunque de forma contradictoria y parcial, la crisis del modelo neodesarrollista, pues a estas alturas ya no se trata explotar de las contradicciones generales del modelo sino más bien de anticiparse a su agotamiento.

El Neodesarrollismo representa la síntesis contradictoria entre la financiarización neoliberal del gobierno de Fernando Henrique Cardoso (FHC) y el Keynesianismo de los gobiernos militares[5]. En este sentido el gobierno interviene prioritariamente ofreciendo créditos al sector privado y la creando burbujas especulativas (como la burbuja de los países emergentes o la del mundial de fútbol). Este modelo genera inflación, y ello atrae a capitales especulativos como una forma de frenar la crisis, pero sin prevenir en realidad la reducción  de la fase de acumulación, sino generando más contradicciones, como el aumento del coste de la vida y la recesión, el agotamiento de los recursos fiscales, la explosión urbanística y la precarización de los servicios públicos[6].

Los proyectos y programas del gobierno se resumen básicamente en poner a disposición del capital, dinero público. El PAC[7], el Programa Mi Casa Mi vida[8], Belo Monte, el plan de desarrollo productivo y el plan de inversiones de la copa, buscan el capital como orientador de las inversiones, que va a definir, el qué, el cómo  y para quienes se va a producir. El gobierno crea la base productiva y financiera mediante una alianza público privada prestando dinero público a través del BNDES[9], la CEF, el Banco de Brasil[10] y los fondos de pensiones de funcionarios públicos al capital. Este proceso crea un mercado político que estimula el patrimonialismo y el clientelismo propio de la estructura política brasileña con un sobrefacturamiento y  licitaciones viciadas, entre otras prácticas corruptas.

Ahora bien, la economía política de este modelo no es la expresión meramente economicista en términos de subida de precios y enfriamiento de la acumulación sino también de la frustración con las promesas no cumplidas y el ataque popular contra el capital y que puede generar todavía más contradicciones, incerteza económica y un aumento del ataque especulativo por parte del capital financiero internacional[11].

La primera explosión del movimiento surgió en los sectores que más perdieron con el modelo del gobierno Lula; los sectores con estudios superiores de la clase trabajadora que ante la precarización general del trabajo y de las profesiones precarizadas vieron cómo disminuía su renta media; pero también  los sectores ya previamente precarizados se unieron a la protesta pues  el crecimiento de su poder de compra no ha ido acompañado por el  cumplimento de nuevas demandas sociales[12].

 

Acumulación de fuerzas. La importancia de las luchas de resistencia

Una vez dicho todo lo anterior voy a avanzar una primera formulación de mi hipótesis. Este movimiento ha dado un balón de oxígeno a la lucha de clases brasileña como ya indiqué en otros estudios donde traté de las posibilidades de influencia de las movilizaciones en las elecciones de 2012[13]. En este contexto se evidencia el agotamiento del modelo[14] y un sentimiento de insatisfacción muy grande. Sin embargo depende de varios factores subjetivos para explotar y no sólo del elemento espontaneo económico. Y por ello hay que destacar dos factores fundamentales; la insistencia de la izquierda  militante en recordar esas contradicciones del modelo aun en fase de crecimiento económico y el caldo de cultivo que se ha ido alimentando por cuestiones específicas de lucha.

Hace años que se hacen protestas y manifestaciones contra el aumento del precio en el transporte. El movimiento Passe Livre comenzó en 2003 en el Foro Social Mundial de Porto Alegre[15], pero lo cierto es que sólo conseguía convocar como máximo de mil a diez mil personas dependiendo del tamaño de la ciudad. Así en Florianópolis, Salvador o Londrina[16] hubo movilizaciones destacables pero fueron decayendo con el tiempo. No obstante, considero que estas movilizaciones han sido el detonante de las luchas que han ido apareciendo aunque hayan sido ignoradas sistemáticamente.

Pero hay otros factores que  contribuyen a la acumulación de fuerzas[17] desde la huelga general de los funcionarios públicos, a la lucha contra la masacre indígena hasta el “Fuera Feliciano”[18] que ha ido creando más espacio para que el movimiento se vaya acrecentando. A ello hay que sumar los crímenes del mundial como el absurdo de los gastos públicos mientras que el coste de la vida sigue aumentando y los servicios públicos continúan siendo precarios.

No obstante la caja de pandora se abrió, y el haber conseguido la reducción de los pasajes en algunas ciudades de Brasil, principalmente Rio de Janeiro y Sao Paulo, ha creado una sensación de que es posible ganar en las calles, que pasan a convertirse en escenario de lucha. La marcha atrás del gobierno (a nivel municipal, estadual y federal) en determinadas pautas, el pronunciamiento de Dilma y los movimientos en el Congreso  para aprobar el Passe Livre son acciones que calan en el imaginario popular como un “Sí, es posible, pero sólo cuando hay movilización, pues no les interesa hacer nada por el Pueblo”.

Sin embargo esta caja de Pandora abierta tiene muchos fantasmas, principalmente el imaginario del Pueblo de que los partidos desunen. Se trata de la mentalidad de un sector de la población que no está acostumbrada a echarse a la calle, por lo menos desde la campaña Diretas já!![19] o desde el “fuera Collor”[20] y que tiene bien introyectado que lo universal es la bandera de Brasil, en tanto que el rojo es el color del PT, el partido que ha creado toda esta insatisfacción popular junto al PSDB. El consenso económico ha caído  y ahora el Pueblo va contra quienes han generado dicho consenso.

 

Contradicciones del movimiento y el carácter subjetivo.

La cultura de partidos en Brasil es muy precaria y fue muy desacreditada durante el período de redemocratización[21]. Siendo normal escuchar a los poderosos “No da para explicar, no se lo cuestionen, se trata de una cuestión técnica”  de modo que conceptos como la Deuda o  el superávit son cuestiones técnicas que no merecen ser explicadas. Si a eso añadimos las falsas promesas, los discursos vacíos, la oligopolización de la política y el vaciamiento del PT como instrumento de militancia, aunque siga contando con militantes, tenemos el campo abonado para la aparición de un peligroso antipartidismo.

La espontaneidad de este movimiento ha de ser entendida en su carácter contradictorio y explosivo. Las personas no hablan de anticapitalismo, ni de Socialismo, pero el proceso de transformación va realizándose en la práctica. Esto no ha de justificar la negación de la importancia de lo subjetivo pues la dimensión política está presente, pero debe estar en propuestas claras y concretas que traduzcan de forma radical los anhelos del pueblo. De ahí que el pueblo entienda en la práctica la necesidad de un movimiento anticapitalista que consiga conquistas concretas y avance para generar un contexto de ruptura, es decir un verdadero proceso y no una mecánica de pueblo revolucionario. Por ello la significación de nuestras banderas debe ser explicitada y a la síntesis de dicho proceso (Socialismo, Anticapitalismo, revolucionario) se ha de llegar con un proceso de diálogo.

Ahora bien, no vamos a elevar la Consciencia de nadie y sí formarnos, juntos y en la lucha, en el proceso de percepción[22], en el convencimiento de que los cambios sólo pueden llegar a ser realizados con un modelo que rompa con el capital  mediante control popular de las fuerzas económicas.

Asimismo es necesario entender que las explosiones de violencia en las calles pueden derivar en reflujos. Este proceso que parece abrirse crea nuevos cuadros más maduros dentro de la clase trabajadora, de modo que la subjetividad individualista, el locus de la política de inserción del mercado[23], empieza a superarse.

Este proceso que se ha abierto nos lleva a un contexto muy favorable a la Izquierda radical, tanto en cuanto a energía social que se hace más sensible a las convocatorias de clase como a la posibilidad de escuchar nuestras propuestas. Y los partidos deben crear un enlace estable con el movimiento popular

Ahora bien, los extremos crecen y la política centrista va mostrando su carácter cobarde, por ello es importante que haya instrumentos de lucha social que avancen hacia la reorganización de la Izquierda, espacios electorales amplios y programas concretos para Brasil. Para lograr la unidad es fundamental un proyecto alternativo al petista y superar la gravitación de la izquierda en torno del Lulismo, porque del otro lado, el otro extremo, también crece y el pueblo puede no perdonar nuestras vacilaciones históricas y considerar a sus viejos enemigos como sus nuevos aliados.

 

 

Notas:


[1] Es un artículo que fue publicado en portugués y fue hecho aún cuando ocurrían las protestas, pero se mantienen actual. Hoy las protestas se han disminuido, tal como decíamos, aún se mantienen principalmente en Rio de Janeiro, pero creemos que ahora fue solo una crónica de lo que ocurrirá entre 2013 y 2014.

[2] Partido Social Demócrata Brasileño y Demócratas son los partidos de la derecha más fuerte en Brasil. El PSDB surgió como centro, pero al ser gobierno durante el período de 1994-2002, ha aplicado las políticas neoliberales  en Brasil. Los Demócratas surgieron de ARENA, partido base de apoyo de los militares, durante la dictadura militar brasileño de los 1964-1985.

[3] Periodista de extrema derecha y comentarista el principal noticiero de Brasil.

[4] Periodista de un noticiero que cubre violencia policial, intento poner el pueblo en contra del movimiento, pero en una encuesta que hizo en programa, dio como resultado una aprobación de 90%.  

[5] El pensamiento de los militares es más próximo a este gobierno que de los llamados “populistas” Joao Goulart y Getúlio Vargas, aunque tengan una semejanza en el mesianismo del Lulismo y la cooptación de los sindicatos, desde el punto de vista económico es parecido, no igual, al de la dictadura, pues hay una relación más intima con el capital nacional e internacional. No obstante, la diferencia de los dos modelos anteriores, no se trata de una integración vertical entre capital y Estado, sino horizontal, donde el protagonismo corresponde al capital( industrial, agrícola y comercial) de naturaleza financiera.

[6] El desencadenante de la crisis, el transporte público en Sao Paulo, es la expresión más acabada del desarrollo, que aumenta la población económicamente activa y disminuye el desempleo, pero en contrapartida aumenta la demanda sobre todos los servicios públicos, pues hay más población urbana y por ello más gente demandando transporte, escuela, salud. Aunque considerando que el desempleado no usa el transporte púbico con la misma frecuencia que un empleado, lo que aumenta la gente en el autobús o metro y el crecimiento de los beneficios de las empresas que gestionan el transporte. De ahí el mayor poder de chantaje del capital respecto al trabajo, que se manifiesta en esta situación en el aumento anual del precio del pasaje. Por otro lado, los programas sociales que vinculan la concesión de dinero público a las familias con la condición de llevar a sus hijos a la escuela también aumenta la demanda de Educación. Una mayor cantidad de empleados también supone más enfermedades, principalmente de origen psicológico debido a la sobrexplotación y el asedio moral. Como el modelo supone traspasar el coste de esta infraestructura social a los trabajadores y no le garantizan derechos ni un mínimo control sobre el poder unilateral del Capital genera una contradicción entre el crecimiento del poder de compra con el deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores.

 

[7] Programa de Aceleración Económica visa construir infraestructura, de entre otros objetivos, es hecho sobre la lógica de asociación entre público-privado.

[8] Programa de préstamos a familias y al sector privado para construcción de viviendas.

[9] Banco Nacional de Desarrollo Social, es un banco totalmente estatal, financiado por fondos públicos garantizados por impuestos sobre el capital y el trabajo. Su objetivo es financiación de largo plazo y no hacer intermediación bancaria.

[10] CEF y Banco de Brasil son bancos estatales con funciones de intermediación bancaria.

[11] El caso de Eike Batista (hasta junio de ese año era el hombre más rico de Brasil y apoyador del gobierno del PT, además de recibir apoyo del Estado) es la expresión más ejemplar del neodesarrollismo: Alianza con un capitalista, aumento de su patrimonio gracias al capital estatal e internacional. Como había excedente de capital externo debido a la crisis de 2008 aumentaron los beneficios de las empresas de Eike. Por otro lado, tales empresas no era más que una pura ficción financiera, pues no creaban producción ni nada. Luego, la burbuja estalla cuando los capitales internacionales se retiran, sacan dinero de sus acciones y lo invierten en el dólar. A ello se le suma la incerteza en cuanto a la emergencia de Brasil, aumentando la desesperanza, y el real se desvaloriza y la bolsa sufre una dura caída. El gobierno podrá gastar dinero en Eike Batista, perjudicando el presupuesto público y los gastos sociales, lo que conlleva mayor presión por “responsabilidad fiscal”.Ver http://revistaepoca.globo.com/vida/noticia/2013/05/pobre-eike-batista.html

 

[12] La juventud representa el primer fulminante, pues es el sector que visualiza la futura frustración, pues se está formando para ganar poco dinero, el caso de los transportes representa una forma de deterioro de calidad de vida. Además es un error llamar clase trabajadora con educación superior y una renta de 2000 a 4000 reales y clase media, pues aunque trabajan no controlan el proceso productivo, sólo ejecutan determinadas funciones aunque sea un trabajo informal. Aunque creer que por ganar tal dinero no se pueden manifestar es un contrasentido, pues alquilar en Sao Paulo una casa en la zona este cuesta una media de 1000 reales. Y sobre todo, no aceptar que hay un aumento de participación en las movilizaciones de los sectores que se vieron beneficiados con las políticas públicas del gobierno supone ignorar la realidad. Así según Datafolha el 6% de la población participó en las manifestaciones y el 75% las apoya, en tanto que la valoración del gobierno cayó un 30%. La pregunta sería. No hay clase trabajadora en Brasil? Es minoritária? Quién hace las cosas y quién manda? Sólo el 25% y el resto es clase media y ricos? Este enlace ejemplifica la primera parte de este argumento(http://economia.estadao.com.br/noticias/economia-geral,salario-medio-de-quem-estudou-mais-de-12-anos-cai-8-em-uma-decada-,157968,0.htm,) y un estudio del IBGE, resultado del censo de 20120, también resulta esclarecedor del Brasil Real. No da para decir que el aumento del salar real se trata de una política consistente de derechos sociales pues es resultado de crecimiento económico y una crisis puede arrasar esa inserción social hecha por el mercado

 

[14] Desde 2009 cuando la crisis en Brasil dio lugar a la euforia del carácter emergente de los BRIC, estaba escribiendo que era parte de una burbuja del capitalismo mundial, esto es que habría una crisis propia del modelo brasileño, expresando las contradicciones de la crisis financiera de 2008. La crisis vendría a suponer primero como inflación, después como desempleo. Creo que estamos en el primer momento y el segundo aparecerá en el 2014, después del mundial. Otro elemento a tener presente, y que ya alertábamos era la congelación del crecimiento de China, o bien una crisis de superproducción pues 20 años de crecimiento ininterrumpido no debe tardar en suceder debido a las contradicciones entre crecimiento, productividad y años lucro , que podremos esclarecer en textos posteriores. En cuanto a los textos anteriores publicados. Ver los siguientes enlaces :  http://www.correiocidadania.com.br/index.php?option=com_content&view=article&id=3408:economia180609&catid=26:economia&Itemid=58 http://www.correiocidadania.com.br/index.php?option=com_content&view=article&id=5323:economia211210&catid=26:economia&Itemid=58 https://antesdatempestade.wordpress.com/2012/01/24/classe-c-endividamento-e-desaceleracao-do-crescimento/

 

[15] Siempre fue un agrupamiento de diferentes partidos de izquierda ( PSOL, PSTU,PCB, entre otras corrientes de la izquierda radical) movimientos y militantes independientes, dependiendo del lugar, de modo que donde no había gobierno municipal petista, también aparecían los partidos gubernamentales( PT, PCdoB) en el movimiento.

 

[16] Ciudades que del interior del país que no están en el eje Rio de Janeiro-São Paulo-Brasilia.

[17] Aquí hay que entender se producen varias conciencias y la ideología dominante permea el imaginario social, presentándose como voluntad de la mayoría, el interés de la minoría, resultando obvio del falseamiento de la realidad. No obstante, la conciencia proletaria está influenciada por varios momentos, desinformación y cultura de resistencia, necesidad de tranquilidad económica y promoción profesional, miedos e individualismo, aunque esto significa que no hay santos, ni ignorantes totales, sino personas inmersas en un contexto de clase social que visualizan su enemigo en la lucha. El elemento cultural y la nación es ya más complicado  y la idea “bajen esa bandera fascista” “deje de ver ese partido Alienado” es bien ruin. Debemos entender la política y no dar sermones. El texto de Artur Monte Cardoso y Felipe Monte Cardoso refleja una posición acertada en este sentido: http://primeirodemaio.org/as-lutas-atuais-no-brasil-a-questao-nacional-e-o-socialismo/

 

[18] Marco Feliciano es diputado federal y pastor evangélico, actualmente es presidente de la comisión de defensa de derechos humanos de la cámara de diputados. Los movimientos sociales intentan derribarlos, eso movimiento se ha llamado “Fora Feliciano”.

[19] Diretas Já fue el movimiento que ha reivindicando elección libres y directas en la década de los ochenta, en ese entonces había la dictadura militar, donde las elecciones eran hecha por un colegio electoral de diputados. Aún en 1985, las elecciones fueron hechas por ese colegio, pero debido a la presión fue electo un presidente civil. En 1988, se hace otra constitución y en 1989 se hace elecciones libres y directas. En los noventa e inicio de siglo no hubieron movimientos con la capacidad de convocatoria como fue ese de los ochenta.

[20] El presidente electo en 1989, es Collor de Melo, actual senador y base de apoyo del gobierno del PT. En 1992, hay un movimiento cívico que ha derribado a Collor de Melo por cuenta de denuncias de corrupción, para mí fue el último movimiento con gran capacidad de convocatoria, menor que de los ochenta. Pero ahora, las protestas que estallan en Brasil lo viene a superar.

[21] La caída de la dictadura militar en el comienzo de los ochenta hasta la constitución de 1988 y elecciones libres de 1989.

[22] ¿cuál es la mejor forma de acumular fuerzas? Moderar con la Derecha y conseguir algunos avances sociales, aun a costa de retrocesos económicos, en el límite los avances que dependen del capital para existir? O construir en la lucha, referencias sociales y políticas donde podemos conseguir victorias parciales, construyendo en cada una independencia política ante la burguesía y avances económicos y sociales concretos, con el objetivo de conseguir la ruptura?

 

[23]  Esa fue la línea política del gobierno del PT, inserción social por el mercado, eso para nosotros estimula la idea individualista, esas protestas retomaron la idea de que “juntos podemos” lograr victorias sociales.