Reforma de salud: rescatando lo público

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Por: Alex Corea*

En el imaginario colectivo salvadoreño lo público es sinónimo de ineficiencia y burocracia; para otros “que es del gobierno y por tanto hay que destruir, aprovecharse o ser negligente con el trabajo”. Algunos/as desconocen lo que es. Muestra de ello es cuando un paciente al  finalizar la consulta en un establecimiento de salud público me pregunta: ¿cuánto le debo doc?

Tan profundamente caló la ideología neoliberal que la derecha política y económica impulsó durante más de 20 años, tan letal fue, que hizo perecer la concepción de lo público como un bien de todos/as.

Semejante bombardeo  tuvo como resultado el  binomio Público = Deficiencia, estableciéndose así condiciones favorables para implementar políticas tendientes a privatizar no sólo servicios, sino las relaciones entre los usuarios y los proveedores públicos; por ejemplo las famosas cuotas “voluntarias” y éste es el nudo gordiano donde muchos/as ven normal que la lógica del mercado (oferta/demanda) juegue un papel central en la provisión de un bien público.

Lo público un espacio social, una construcción de todos/as

Cuando en el país en el año 2010, la reforma de salud implementada como una política pública de Estado, en su documento “Construyendo la Esperanza” al retomar principios como: universalidad, solidaridad, transparencia, gratuidad, participación social e intersectorialidad como basamentos filosóficos que están a contrapelo de la mercantilización de la salud. Es sobre estos principios que la reforma levanta y enarbola a la salud como un bien público, un derecho humano fundamental que es resultante de una serie de interacciones dinámicas de los determinantes socio-económicos, políticos, biológicos, culturales, demográficos y ambientales.

Bajo esta concepción de lo público y con enfoque de la salud como derecho humano, es posible aspirar y desarrollar una plena realización humana (vidas largas, saludables, productivas en un medio ambiente en equilibrio) y es en esta titánica tarea en la que está abocada la actual reforma de salud impulsada de forma decidida y claramente comprometida por las autoridades ministeriales, buena parte de los/as trabajadores y organizaciones sociales del sector salud.

La construcción de lo público en salud es un espacio que requiere participación social comunitaria de los diferentes actores locales, regionales y nacionales. Un espacio de encuentro con los otros/as, un hacer colectivo en el cual todos/as tenemos la tarea de hacer salud, dando aportes desde identificar problemas, delimitarlos y encontrarle soluciones.

Construir lo público permite construir identidades colectivas en espacios comunes e inclusivos, dicho apego por ese espacio colectivo público desembocará en que las comunidades organizadas ejerzan contraloría social, exijan derechos y participación en las decisiones de las diferentes políticas públicas.

Solo en ese andar colectivo, organizado, y participativo en ese espacio de lo público iremos construyendo la esperanza.

*Médico, militante del Movimiento Profesionales de la Salud Dr. Salvador Allende.

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