Un Tiempecito después de terminada la guerra

Introducción de Alex Corea

En  momentos en el cual la ideología de la fragmentación hace estragos en las mentes de  nuestro pueblo, provocando su división, complementado de manera artera  con las  condiciones de explotación laboral  por parte  del  capital, nos cae a nuestras manos el libro: “Un Tiempecito después de terminada la guerra. Períodos  y  fases de  la guerra  salvadoreña”. Un  trabajo de  Américo Mauro  Araujo, militante comunista de dilatada trayectoria en la lucha popular social  y  armada del país; el cual nos deja como legado de su memoria, estudio y  disciplina.

El  trabajo del autor es dedicado a todos los/as salvadoreños que aportaron a la  lucha revolucionaria desde diferentes trincheras y  también -debido a que esté es ya  un documento de memoria histórica- lo dirige especialmente hacia las personas   menores de 30 años, quienes en el rango mayor de edad al momento de la  firma de  los acuerdos de paz, era de 12 años y, los que nacieron en 1992, hoy rondan los 20 años. Generaciones que desconocen las causas que originaron el conflicto armado y es esta falta de conocimiento y comprensión sobre los procesos históricos, lo que ha dado como resultado un déficit de participación en los asuntos públicos del país y de sus instituciones.

En ese sentido, este documento viene a aportar de una manera sistemática los periodos de la guerra revolucionaria; el autor propone dos períodos: el primero lo  denomina de “transición” que corre desde el año de 1975 hasta finales de 1980 y  el  segundo, el cual comprende la mayor parte del texto, transcurre desde el 10 de  enero de 1981 hasta el año de la firma de los acuerdos de paz. Este segundo periodo se subdivide en 5 fases determinadas por momentos de inflexión o virajes que la misma realidad y los ejercicios de reflexión que las fuerzas revolucionarias  practicaban  en  bajo condiciones difíciles para tareas de tal índole.

Este trabajo como escribe el mismo autor es un trabajo en construcción que solo podrá ser terminado y mejorado con el concurso de otros y otras protagonistas de esta historia. Este, entonces, no es un trabajo terminado y se entrega como un escrito abierto a ser complementado. Lo entrego así, como el borrador de una propuesta para que posteriormente se escriba la verdadera historia”.

Queda el reto así para que la generación de antes y durante la guerra, generación  que no se creyó el cliché popular de que “el pueblo que no conoce su historia esta condenado a repetirla”, complementen este trabajo. Américo y los miles de compañeros/as que hicieron historia, no permitieron que los mismos dominantes la  hicieran solo ellos y he ahí el reto de los lectores de las generaciones presentes.

El Salvador, abril de 2012.

Para tener acceso al libro en Un Tiempecito Américo Araujo

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