Todos Necesitamos de Otra Izquierda (1)


 Por Venancio Guerrero. 

¿Que es Chile hoy? Precisamos esa cuestión: ¿Que es la Izquierda en Chile, hoy? Después, de la explosión de luchas en 2011, de resisténcia al Chile de presidente heredero de la Derecha de Pinochet, ¿que es la Izquierda en Chile? Esa cuestión es esencial para la izquierda mundial, principalmente para latinoamericana. Chile fue uno de los protagonistas en las luchas de los indignados en 2011. El pueblo indignado con los hipócritas de las crisis, que después de poner el mundo en desespero, quieren poner en las espaldas del pueblo, los costos de las crisis. Chile es importante, no solo por eso, ese pueblo mestizo, hijo de los Mapuches, de otros pueblos indígenas, hijo del Proyecto de Sangre llamado América, ese Chile nos importa, pues nos ha sido modelo en el socialismo democrático de Allende. Es verdad que fue derrotado, pero aquí no hablamos de historias de vencedores, recuperamos al Ángel de la Esperanza de los derrotados para vencer mañana.

Ese Chile fue un ejemplo de derrota, de la sangrienta dictadura de Pinochet, tan cruel, tan neoliberal, tan financiera. Ese es el Chile de la Izquierda Buena con el Mundo de los Negocios, antes de Lula en América Latina. Ese Chile está lleno de ejemplos, y es esencial saber: Que es la Izquierda en Chile. Para eso tenemos de leer al documento “Otra Izquierda es Necesaria” de la recién fundada organización, “Libres del Sur”, militantes de los indignados de 2011; Ese documento no es importante solo para saber sobre la Izquierda en Chile, pero es también un ejemplo, para discutir del “Deber ser de la Izquierda Latinoamericana”. Nos trae elementos fundamentales para pensar Política para enfrentar al capitalismo en América Latina.

En ese texto queremos dialogar con el documento del “Libres del Sur”, como una forma, no solo de contestar a la pregunta inicial, pero también pensar “Que Debe ser la Izquierda Latinoamericana”, o sea, dialogar con su propuesta no apenas para Chile, pero pensando la lucha internacional.

 El documento de “Libres del Sur” empieza con una fundamental y correcta propuesta: tener la discusión y el debate como motor del crecimiento de la organización. No precipitarse por tener principios rígidos. Entender que en la actual etapa de lucha de clases en su país, es necesario tener menos principios y más debates, más líneas referenciales que un plan establecido. Así, el grupo quiere ser una opción abierta al debate, amplio y democrático, huyendo del sectarismo. La peor fórmula para derrotar de antemano un proyecto es crear muchos principios, detalles y burocracias.

Esa línea de debate, no solo es un paso adelante para evitar al sectarismo, como, también, a las organizaciones oportunistas tan fuertes y presentes en la historia de Lucha de Clases de los pueblos en el mundo. Pues, debatir siempre, proponer con marcos claros (obviamente), corroí desde el principio al burocratismo –  al debate desde un comité cerrado, esquema organizativo criticado por revolucionarias como Rosa Luxemburgo. Aquí, los Libres del Sur proponen, a nuestra visión, un método de construcción que debería ser seguida para construir unidades latinoamericanas: Debatir y escribir para eso, formular y contestar formulaciones semejantes, sin caer en dogmas y cajitas de pensamiento.

La Izquierda Latinoamericana ha perdido el sendero del debate fraterno como motor del crecimiento. El caudillismo, los dogmas y un estancamiento de las direcciones (muchas veces miedosas de la oxigenación por parte de la juventud) imponen reglas y burocracias rígidas que no están abiertas a los debates. Está dificil de encontrar textos que proponen debate sobre el actual período de lucha de clases en América Latina. Texto muy cerrados, ora afirmando que el proyecto Neodesarrollista hegemonizado por la Línea de Brasil de Lula (PT) es el verdadero y único camino para el cambio, en otros momentos leemos una visión linear, quejándose del neoliberalismo reinante, de una izquierda achicada en relación a sus tareas históricas.

 En Brasil, estamos parados en el debate. Es necesario que volvamos al debate, que fue tan fértil en el momento de ruptura al gobierno Lula y al PT, pero se ha estancado con el regreso a la gravitación del Lulismo por parte de organizaciones sociales diversas. Por otro lado, hay una dificultad del debate interno en las oposiciones de Izquierda, que están solamente preocupadas en mantener sus aparatos. Los chilenos nos reviven la necesidad de debatir, de discutir y de reproponer nuestros marcos.

En ese marco del debate, Libres del Sur empiezan a desvendar un problema de Chile, que a nuestro ver, es un gran Problema de América Latina, cual sea, después de la democratización de los países que vivieron dictaduras, las izquierdas se volvieron funcionales al capitalismo.

Como nos dice, Libres del Sur:

      Estamos convencidos que hay algo en lo cual toda la militancia de la izquierda social chilena y gran parte de las otras izquierdas “consecuentes” por un proceso de cambio radical estamos en acuerdo: La Izquierda post-golpe de Estado, no se ha puesto a la altura de los nuevos tiempos. Es más, las izquierdas chilenas no han sido una alternativa política real al capitalismo, volviéndose algunas de ellas, funcionales a su desarrollo económico y social.

Aquí, está la esencia a la crítica de las Izquierdas Capitalistas. En Chile, ha aparecido la Concertación, izquierda supuestamente heredera de la Unidad Popular de Allende, al mismo tiempo, que su renovación. Pero, se ha enseñado una frontal negación del Socialismo Democrático de la Unidad Popular. Una Izquierda que ha profundizado al modelo impuesto por Pinochet. Chile se hizo el tigre latino-americano, creciendo económicamente, y su pueblo tenía orgullo de decirse chileno. Nada más que una Ilusión, que una Burbuja, como lo es el capitalismo financiera, el capitalismo de la especulación y del marketing.

Esa izquierda no quiso derrotar al sistema capitalista del modelo neoliberal, quisieron humanizarlo. Son Izquierdas Capitalistas, creen ser posible manejar al capitalismo hacía un reparto justo de los ingresos, y civilización superiora, con buenos trabajos y humanización de los contratos individuales. Chile ha heredado una deuda privada, que explota en 2011, con el gobierno de derecha actual, pero que fue gestado, como nos enseña “Libres del Sur”, en los 20 años de Concertación, de educación privada y paga. ¿Ahora, no tendríamos una repetición de los marcos de una Izquierda Capitalista, en el Neodesarrollismo de Lula y Dilma Rouseff en Brasil? Pues, sí es cierto que ese gobierno no es la repetición del neoliberalismo, también, utilizan marcos de no intervención en las relaciones de trabajo, manteniendo los marcos de flexibilización de los mercados de trabajo, de capitales y del comercio mundial. Sobretodo, piensan, que por medio del capitalismo, es posible resolver a sus propias contradicciones, pobreza, desigual y injusticia. Como enseña al documento del Libres del Sur, lo que ellas hacen es solo renovar al sistema político que trae de regreso la derecha al poder.

Pero, la crisis que esas izquierdas capitalistas generan a todas las izquierdas, no tiene solución fácil. Las disidencias de la Concertación en Chile, no logran superar sus marcos. Aquí son las izquierdas progresistas. Su recomienzo ya es equivocado, un formarse a partir de arriba, con una burocratización de antemano. Por más que esas Izquierdas critiquen al Concertacionismo, padecen de marcos programáticos semejantes a los suyos, y luchan para no gravitar alrededor de la hegemonía de las izquierdas capitalistas.

Pero las izquierdas no sufren solo con sus sectores oportunistas, también con sus extremos. Aquí, los “Libres del Sur” renuevan con la definición: Son las Izquierdas del Necrofilismo! Un punto de vista distinta de lo que siempre se discute del sectarismo y izquierdismo. Pues, esa izquierda no tiene solamente una gran dificultad de crecer, de aceptar nuevos cuadros, de desconfiar de todos y tener miedo a ser grandes, también, ella hace una Canción a la Muerte (2). Victor Serge (3) ya había cuestionado al uso descontextualizado de los símbolos del bolchevismo, que ha significado “mayoría en ruso”. Aquí, tenemos de hacer un balance crítico de quedarse como fanáticos religiosos, evitar tener a nuestros símbolos pasados, como un acceso a un sueño imposible en la tierra. Nuestro principal objetivo debe buscar en la propia realidad y cultura que vivimos, dar vida a nuestros sueños. Para eso es necesario revolucionar siempre, no es ser reformistas, es revolucionar a los símbolos. Es necesario revivir los derrotados y muertos en nuestras luchas, como nos enseña Walter Benjamín (4), pero buscando lo nuevo, no innovador, como revolucionario que saben utilizar la traducción para superar al moderno opresor, con un nuevo futurismo. El sectarismo al cerrarse en eso, completa su política de estrechar y achacarse, lo que tiene una consecuencia para la oxigenación del movimiento, pues la juventud es seducida por el discurso heroico de la Izquierda Necrofilica.

Pero, no es solo presentar los varios extremos da la Política Chilena que los “Libres del Sur, hacen. Definen, combinando la forma lírica con el contenido preciso, su Política: “Cuando a uno no le gusta lo que hay, tiene que construir algo nuevo. Eso puede ser una filosofía de vida, pero para un revolucionario es un imperativo moral”. Aquí, es adonde la izquierda latinoamericana tiene que poner ojo, o sea, no podemos quedar quejándonos de lo que hay, ni podemos morir en falsas polarizaciones, es necesario construir alternativas. Eso debe ser un objeto de discusión de larga duración entre las izquierdas.

“Libres del Sur” formulan los marcos iniciales de su propuesta de la “Otra Izquierda” que todos necesitamos. Es una concepción incompleta, pero aún aquí podemos sacar lecciones:

Para que otro Chile sea posible, otra izquierda es necesaria. Una izquierda que reafirme su condición natural de anticapitalista. Una izquierda democrática,   que sea el reflejo de la sociedad que queremos. Una izquierda respetuosa de los movimientos sociales. Una izquierda con vocación de poder. Una izquierda curiosa, alejada de los dogmas. Una izquierda estética en su forma. Una izquierda internacionalista. Una izquierda antes de todo: revolucionaria.

 

Una Izquierda Democrática es necesaria en toda América Latina. No es la democracia de las formas sociales, es la democracia de los contenidos sociales. Estamos hartos de izquierdas de cacicazgos. Los extremos se unen en ese sentido, tanto la sectaria y delirante, cuanto la reformista. Tanto una cuanto la otra, reproducen un debate solamente entre los altos rincones de la dirección, tienen una dificultad increíble de poner otra gente al debate, de incluir nuevos militantes de verdad y no solo en la apariencia. Eso es, la esencia de las organizaciones duras y antidemocráticas se reduce a los 50 o 30 dirigentes, mientras todo el resto, son solamente fantasmas, número, no cuentan para formular, intervenir, tener tareas importantes.

La oxigenación se da solamente con la Confianza en poner todos los militantes en tareas importantes. La Democracia de una Organización Centralizada (5) debe ser vista con mucho cuidado, eso es la columna vertebral para ampliar y avanzar en la construcción de otra sociedad. Sí es verdad que nuestra organización no es el socialismo en la tierra, también no podemos ser un espejismo de las jerarquías de la sociedad capitalista. Peor, todavía, es mimetizar sus prácticas más degeneradas de personalismos y caudillismos, el clientelismo en el sentido de favorecer al amigo, al próximo, cerrando al horizonte para una construcción amplia e incluyente. Una organización debe saber aprovechar a los suyos, organizarlos y compartir tareas, pero saber sacar lo que el capitalismo no lo ha sacado, lo ha achacado, o sea, sacar la confianza del militante, sus habilidades no desarrollados. Aquí la clave es: cambiamos nosotros, luchando para cambiar en el mundo.

Otro eje estratégico: Una Izquierda Anticapitalista, o sea, no podemos ser una Izquierda Capitalista, sino nos vamos hacer parte del todo. No vamos cambiar nada, o sea, vamos ser una izquierda que comparte de la explotación, de la desigualdad y de la alienación. Tenemos de estar en el movimiento que nace del capitalismo, y trabajar la línea más consecuente, par a par con los militantes hacía una política anticapitalista. Eso una formula correcta, mismo que a los sectarios les parezca revisionista. Es necesario afirmar la amplitud de nuestras luchas, que no solo estamos en nuestras abstracciones de un mundo socialista. Estamos en la lucha concreta, en la lucha de todos, real y visible, que es contra lo que existe. Decir que esa lucha es anticapitalista, es afirmar una Izquierda anti-linear, anti-mecanicista. Superar a la izquierda reformista, aquella que piensa ser posible un socialismo nacer como una expresión positiva del capitalismo. No, el capitalismo no produce al socialismo, es necesaria una ruptura, sino la crisis produce barbarie.

No podemos quedar solo en ello, solamente en la negación al existente. También tenemos de tener vocación de poder, aquí los Libres del Sur rompen con cualquier perspectiva postmoderna que puede haber de las consignas “otro mundo posible y cambiar el mundo sin tomar el poder”. Tenemos de rescatar, somos sí: ¡Alternativa de Poder al capitalismo! Son necesarias más formulaciones sobre eso, pero podemos afirmar de antemano la vocación al poder, como necesidad de estar en todos los espacios posibles de poder, desde ahora. Pero, buscando a otro Poder, cualitativamente distinto a lo que existe. El Poder Popular de la mejor formulación latinoamericana, de los cordones industriales de Chile. Es necesario formular desde ahora programas económicos distintos.

Pero, es necesaria más formulación. Más debate, pensar a la estética de la Izquierda, es proponer una Izquierda Estética. ¡Hay que crear y crear, ser imaginativos, ser estéticos, ser líricos, olvidar de las reproducciones mecánicas y feas del mismo! La izquierda debe ser apasionante y emocionar al pueblo. Eso es, debemos de conquistar a las inteligencias de nuestro pueblo, pero también, a su corazón. Para eso es necesario re-inventar símbolos y dialogar con lo existente. Para eso debemos mantener al debate, principalmente, al internacional.

Pues, la Otra Izquierda es necesaria para toda América Latina. Otra vez, el Chile nos esta sirviendo de ejemplo, sea en 2011, con sus luchas, ahora con las formulaciones que nos presenta. No queremos afirmar que hay de tirar todo en la basura. Hay otras luchas surgiendo en América Latina. Hay buenos ejemplos en diversos países. El Bolivarianismo tiene sus puntos positivos. El pueblo hondureño está formulando mucha cosa, que debe ser leída. En Brasil, tenemos izquierda social y partidaria que son positivas creaciones en oposición al Lulismo. Pero, no podemos quedar solo en eso, pues la crisis enseña métodos innovadores de políticas de los poderosos en contra los pueblos. Aquí, tenemos de ser más creativos que ellos. Para eso es necesario seguir el ejemplo, de los “Libres del Sur”, empezar o volver a empezar al debate.

(1) Texto en respuesta al Otra Izquierda es Necesaria, documento del naciente “Movimiento Libres del Sur de Chile.”, publicado en https://antesdatempestade.wordpress.com/2012/04/09/otra-izquierda-es-necesaria-1/

y en el sitio del instrumento http://www.libresdelsur.cl

(2), para una lectura lírica de esa izquierda, leer al texto del Noel Guerra https://antesdatempestade.wordpress.com/2012/04/16/estoy-solo-estoy-enfermo/

(3) Ver Memorias de un Revolucionario de Victor Serge.

(4) Ver Tesis de Filosofía de la História de Walter Benjamín.

(5) No confunda nuestra formulación como una negación al Centralismo en una organización.

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