¿Crisis de que tipo?

Por Nayda Medrano

De acuerdo al diccionario, civilización significa conjunto de costumbres, ideas, creencias, cultura y conocimientos científicos y técnicos que caracterizan a un grupo humano, como un pueblo o una raza, en un momento de su evolución, diferenciado sustancialmente de las sociedades tribales eminentemente caracterizadas por el parentesco, a la civilización le hace predominio el modo de vida urbano, la existencia de ciudades que presupone relaciones sociales mas abiertas y mas complejas.

Si hacemos un recuento, podremos concluir seguramente que las complejidades y aperturas con las que vivimos, hace tiempo, son aquellas que bajo una lógica occidental, se visten de un corte antropocentrico. Sociedades dominadoras y con lógica de poder, civilizaciones viriles y patriarcales. Nos hemos convertido en una especie que se explota entre si y sobre explota su entorno. caminamos ignorando nuestro al rededor y a estas alturas globalizadas, bajo la idea de la individualidad como estandarte.

Somos una civilización perpetuadora de un sistema depredador y poco solidario, expansionista, basada en el dominio; una civilización controladora y voraz. Transgresora sobre el resto de especies y espacios.

Vivimos tiempos ademas que ciegan y ensordecen. Que enmudecen, que nublan las ideas para que estas no broten, pues atentan contra el sentido de esta civilización e incitan al desorden. Caminamos sobre asfalto, olvidándonos que bajo el la tierra, tal como lo rezaban las pintas del Mayo francés. Pensamos en el consumismo y no en el consumo, subiéndonos al carrusel de la sobreproducción y sin tomarnos la tarea de cuestionarnos el origen de aquellos productos que son tan ajenos hasta el momento del pago por ellos.

Sobrevivimos en una civilización que se encarga de excluir a la mayoría y privilegiar a una minoría, misma que se dedica a que este sistema civilizatorio sea cíclico y se revitalice, sin considerar que este mundo y sus recursos son finitos y que el tiempo, tal como lo dijeron los pueblos originarios, es circular.

Esta lógica nos esta llevando al funcionamiento del sistema en caos y a la administración del mismo, que es la aplicación de los poderes creados para superponer el funcionamiento de esta civilización, a la vida misma. Civilizaciones nuevamente basadas en el control y en las armas que prometen mas seguridad y combate certero, mismas producidas a su vez, por la lógica de salvación del capital y vaya si los bancos no son también parte de esta danza.

Tenemos así un panorama de tiempos de crisis confluidas: la sistemica, al entender que los planteamientos de desarrollo no pueden tener a la base la acumulación de capital, sobre la depredacion de todo lo que nos rodea (alimentos, agua, energías, petroleo, etc) aun sabiendo finitos los recursos que suponen esta lógica, sino mas bien, en la búsqueda del bienestar en todas sus aristas; la política, al existir severos cuestionamientos sobre las formas de gobierno y funcionamiento de los estados, catalogados ya incluso como fallidos aunque las diferentes ideologías se disputen aun el devastado, impune, corrupto, carcomido y malogrado botín publico, sumando a ello el error de ni siquiera detenerse a estudiar y teorizar para construir sobre lo que esta deviniendo y; finalmente la crisis civilizatoria: la cual en el manejo de sus relaciones complejas y abiertas, habría que plantearse si nos propone un salto evolutivo o involutivo, en caso de seguir al ritmo actual.

No es una simple crisis mas del sistema capitalista, que busca su recomposición a través de diferentes modelos. Estamos en este momento, frente a una crisis mucho mas abrupta y sísmica de lo que hemos podido dimensionar.

Lo bueno de esta triada, es que nos abre el umbral suficiente para la propuesta. Una propuesta emanada de las lecciones que en el camino se nos han planteado y que nos invita a la lectura, análisis, reflexión y conclusión de diversos panoramas en el porvenir. pero sobre todo, desde aquella lógica de transformación necesaria. Al fin y al cabo, incluso en la naturaleza hasta las placas tectonicas se acomodan y cuando eso sucede, vaya terremotos que nos acompañan.

Como diría aquel filosofo padre de la dialéctica “todo fluye”, le remataría un grande diciendo que ademas de la interpretación filosófica del mundo, de lo que se trata es de la transformación. Vengan una y la otra, logrando con ello el inminente y necesario cambio de paradigma, en estos tiempos de crisis civilizatoria.

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